Una locura llamada Champions

Una locura llamada Champions

Por Manuel Eraúsquin para Exitosa Diario 09/15/2015

La locura de la política no puede absorber toda nues­tra vida, sería un infierno. Hay lados o espacios que nos invitan a escenarios más amables y fraternos. Ámbitos donde la proyección de lo inven­tivo, lo épico y lo fuera de serie nos cautiva: manifestaciones de lo inusual que cada cierto tiempo se revelan y donde uno siempre quiere ser testigo.

El fútbol tiene ese poder, no im­porta que en nuestra tierra toda­vía no alcancemos un nivel aso­ciado a la dignidad en este juego. Siempre quedarán otras canchas para ver cómo se juega a un alto nivel. Es penoso, pero cierto. Nuestro campeonato local carece -de momento- de jerarquía. Aun­que eso puede cambiar, quizá al­gún día. Nada es absoluto.

Pero en esta época la Cham­pions League se impone por la fuerza del talento. Claro, un ta­lento reunido gracias al poder económico de los clubes euro­peos. Sin embargo, eso no anu­la lo que vamos viendo de este torneo que se encuentra en se­mifinales: eficacia y demolición ofensiva.

El Real Madrid y la Juventus tu­vieron un partido de intensida­des máximas en Turín. Culminó con un 2-1 a favor del cuadro ita­liano, pero el encuentro de vuel­ta en Madrid promete un juego de ofensiva sin tregua de parte del conjunto madrileño: Cristia­no Ronaldo y James Rodríguez han ofrecido lo mejor de ellos para remontar el marcador. To­dos a la expectativa.

Y en la otra llave, las cosas no podían dejar de ser vibrantes: el 3-0 del Barcelona al Bayern Mu­nich ha dejado constancia que Messi sigue siendo sideral. El término extraordinario puede correr el riesgo de desgastarse y derivar en cliché. Pero es in­negable que la fantasía existe en una cancha de fútbol cuando hay jugadores como él. No se puede negar que el disfrute se renueva y, de pronto, la felicidad personal también. Tómenlo en cuenta.