Sergio Paz; docente del año en Comunicación Integral

Sergio Paz; docente del año en Comunicación Integral

Por Marushka Ríos Guevara

 

Profesor explique a los alumnos qué cursos enseña en Isil.

En este ciclo estoy enseñando tres cursos: Análisis de la Opinión Pública, Medios y Realidad Nacional y Fuentes de la Información, donde estamos haciendo una revista con los chicos de primer ciclo. Hacemos crónicas, reportajes y algunas entrevistas. Un ciclo atrás tuve Análisis del Discurso Periodístico, lo cogí porque era más mi rama, aparte iba a trabajar con chicos de cuarto ciclo que ya tienen base y saben qué es, por lo menos, una crónica.

Este año fue elegido como “Docente del año” en la carrera de Comunicación Integral ¿Se lo esperaba? ¿Era algo que usted estaba buscando?

La verdad no estoy muy acostumbrado a los premios. No me esperaba recibir una placa y una laptop -la cual me la llevo a mi próximo viaje- Cuando a un profesor le gusta lo que hace, igual logras que tus alumnos sean tus frutos. Yo trabajo para que aprendan ¡No sé como! pero que aprendan. Espero que mis chicos usen todos los consejos que les doy porque, como les digo siempre,  no se trata de googlear. Sé que Internet es una herramienta poderosísima porque te saca de apuros pero no hay nada como vivir o experimentar una comisión. Creo que al final uno se da cuenta de quién es periodista de escritorio y quién no.

Me contaba que ama viajar.

Yo no puedo estar en una oficina, amo el aeropuerto, necesito viajar siempre, moverme. Para mí no hay nada más bonito que coger un maletín, una cámara fotográfica, un block de notas y salir a mi siguiente destino. Sea el lugar que fuera. Felizmente tengo un trabajo que me permite eso, conocer mi país y por qué no, el mundo –aunque de a pocos-.

Puede decir entonces que tiene el trabajo ideal además de ser profesor: viajar para escribir.

Sí, justo estoy trabajando en un libro de crónicas viajeras y no hay mejor manera de hacerlo que en marcha, de avión en avión. Siempre propongo temas en mis corresponsalías y estoy en búsqueda de ofertas de vuelo, por ejemplo, te vas a Madrid (España) y de allí puedes saltar a Marruecos por 22 euros: ¡solo 72 soles para mochileros!

Me fui a Bogotá hace poco más de un mes a escribir sobre el trasporte público y tuve que tomar el Transmilenio, preguntarle a la gente, grabarlos disimuladamente, sentir su malestar. Fue una cosa que yo no podía creer. El sistema, que es muy parecido al Metropolitano, está saturado y los paraderos colapsan con imágenes parecidas a las que vimos días atrás cuando la procesión del Señor de los Milagros provocó el caos en las estaciones.

Es así como realizo mis crónicas porque no puedo escribir algo que no he vivido. Mis notas hablaron del caos, la sofocación, la marea humana en cada estación que tienen las puertas abiertas todo el tiempo con el riesgo de que la gente caiga a la vía mientras los autobuses están en marcha. Si te empujan y caes, mueres pero los bogotanos ya se acostumbraron.

¿Qué países conoce y qué experiencias ha vivido a lo largo de su carrera?

Conozco varios, pero no tantos como quisiera, y este año ha sido particularmente bueno. En verano hice un viaje largo y pasé por ciudades como Toledo, París, Lille, Bruselas, Cracovia, Roma, Florencia y Venecia. Estoy pensando realizar otros viajes pero aún no tengo nada claro. Quizá, y si Dios lo permite, Hungría o República Checa que tienen unas capitales que me han dicho son una belleza porque no fueron bombardeadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Sobre mis experiencias creo que una de las que más me ha gustado fue un curso que hice en Israel. Mi especialidad es el periodismo internacional y más aún el Medio Oriente. Comprendía el tema desde una perspectiva local, pero una cosa es que hables del conflicto desde aquí, en Perú, y otra que lo vivas allá. Te enseñan la posición israelí pero también haces amigos en el lado palestino. Ves los dos lados y ya con esa perspectiva es otra cosa: Eso no te lo quita nadie.

Qué hay del tema culinario ¿Es cierto que tiene un amor especial por la cocina?

Me gusta mucho cocinar, pero no lo hago de manera profesional. Me gusta mucho la comida mediterránea ya que incluye comida griega, italiana, israelí, árabe. Todo es muy rico, me encanta la carne, el aceite de oliva, el queso… Quizá también esto sea, en parte, por los viajes que he hecho. La comida es un buen resumen de la historia de cada lugar y me llama mucho la atención. Siempre recomiendo que al viajar vayan a un mercado popular, de esos que tengan puestos de comida para saber los gustos reales de la gente local, ya después piensen en el restaurante bonito, de alta cocina. No se arrepentirán.