Seguir adelante, una crónica de Rock en el Parque XIII

Seguir adelante, una crónica de Rock en el Parque XIII
Por Rodrigo Murillo

Hoy me desperté con un dolor generalizado en el cuerpo, lleno de moretones, con unas ganas de no levantarme de la cama para nada y con un cansancio fulminante, pero con una sonrisa en el rostro, ya que estos pesares habían sido provocados por la decimotercera edición del mayor festival de rock en el país, el Rock en el Parque, celebrado el 29 de junio de 2013, fiesta que demostró que la escena rock y punk nacional está lejos de morir, es más, un parque de la exposición lleno con veintidós bandas en total, todas celebradas por el público y esto con un nulo apoyo de los medios radiales demuestra que esta escena está más viva que nunca.

Llegué alrededor de las seis de la tarde al parque de la exposición, dónde las familias compartían un plato de mazamorra con arroz con leche y reían con las ocurrencias de un mimo, las parejas se acurrucaban en las bancas y esquivaban a las vendedoras de flores, todo como un sábado cualquiera, pero había algo diferente, un gigante negro que emanaba humo y rugía unos sonidos que para muchos son considerados ruido, pero para nosotros son música, y de las mejores. Este gigante negro de dos fauces rugía al son de Estado de Sitio, mientras en el segundo escenario la banderola de Tragokorto me hacía recordar momentos imborrables de mi adolescencia.
Un dato aplaudible del evento fue la puntualidad y la calidad en la organización, las bandas cumplían con el tiempo dado y en menos de un minuto la siguiente banda ya estaba saliendo a tocar en el escenario alterno, no hay nada que envidiar a festivales internacionales, salvo el hecho de que vendan la cerveza sólo a partir de las ocho de la noche, decisión que fue altamente cuestionada por los asistentes.

Rock en el parque 3

Uno de los puntos más fuertes fue la presentación de Contracorriente, quienes vienen de una fructuosa visita a Rusia, ellos calentaron el ambiente con sus clásicos, Fatal y Vencedor entre otros, junto con temas de su más reciente placa, luego de ellos entraron M.A.S.A.C.R.E. quienes con su intro nos llevaron a todos al mismísimo infierno. Voz Propia bajó un poco las revoluciones del concierto con un rock más suave y propicio para descansar después del tremendo pogo armado, pero Aeropajitas se encargó de que este descanso termine.

Barrio Calavera puso a todo el parque a bailar y nos sirvió como calentamiento para Diazepunk, a estas alturas el cuerpo ya dolía, el sudor caía frío por la frente y las cervezas, que se empezaron a vender bastante antes de la hora pactada, eran el combustible perfecto para recargar fuerzas y volver a entrar al bendito pogo. Emergency Blanket fue para mí una grata sorpresa, y es una banda que manda al tacho eso de que en el Perú no hay calidad musical, mucho ojo con esta banda.
Ya llegando al final, Psicosis captó la atención de todos los presentes y armó la fiesta, en especial con su canción de protesta hacía las corridas de toros, Torero Asesino, luego de esto vino el renovado 6 Voltios, quienes demostraron porque son uno de los mayores expositores de la escena, pero lamentablemente con su salida, una gran cantidad de personas también decidieron que las siguientes bandas, 3 al Hilo y Asmereir, no valían la pena como para quedarse. 3 al Hilo agradeció a los que se quedaron y tocaron un set de lujo, pero fueron los de Asmereir quienes dieron final a esta fiesta, tocando casi todos sus clásicos, y digo casi porque se les pasó el tiempo y no pudieron tocar su tema insignia R.A.C.I.S.T.A.

Y eso fue Rock en el Parque XIII, que regresó después de 3 años y dejó en claro que la escena punk rock en el Perú está más viva que nunca, y que no necesitamos del apoyo de las radios para seguir vivos y creciendo.

Rock en el parque gente