Porque hasta los más experimentados se equivocan

Porque hasta los más experimentados se equivocan

Por Bryan Barnett

 

Reportaje que denuncia una violación perpetuada en la Universidad de Virginia, una de las universidades públicas  más respetadas en E.E.U.U, fue publicado en la revista Rolling Stone en noviembre del 2014 por la periodista Sabrina Rubin Ederly. ¿Cuál fue el problema? No se verificaron los datos ni las fuentes. Algunos le llamarían ‘error de principiante’, como da entender la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia que inició una investigación al respecto.  “Es la historia de un fracaso periodístico que era evitable”, dictaminó el centro educativo superior.

El nombre de la supuesta víctima del ultraje es Jackie; a secas, sin apellido. La periodista en ningún momento reveló el nombre completo de su fuente, argumentando que quería protegerla y evitar traumatizarla con todo esto. Confió tanto en su fuente que nunca buscó a los 7 supuestos responsables del acto de abuso sexual que pertenecían a la fraternidad Phi Kappa Psi.

El 5 de diciembre la revista reconoció que había discrepancias en las declaraciones. Luego de 4 meses de investigación la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia determinó que efectivamente no se corroboraron los datos para realizar una denuncia de tal magnitud. Subsiguiente a esta sentencia, Sabrina Rubin Ederly, con 20 años de periodista de investigación, dio la cara y brindó las disculpas del caso.

Estas son las palabras que compartió con sus seguidores en su blog:

“En los últimos meses, desde que mi artículo de Rolling Stone “Una Violación en el campus” se puso primero en tela de juicio, han sido uno de los más dolorosos de mi vida. Leyendo el relato de la Universidad de Columbia de los errores de juicio en mi reporte fue una experiencia brutal y humillante. Quiero ofrecer mis más sinceras disculpas: a los lectores de la revista Rolling Stone, a mis editores de Rolling Stone y colegas, con la comunidad UVA, y para todas las víctimas de asalto sexual que pueden sentirse temerosos como resultado de mi artículo.

Durante mis 20 años de trabajar como periodista-incluyendo a la revista Rolling Stone, una revista en la que crecí amando y que es un honor para mí trabajar en ella-a menudo me he ocupado de temas y fuentes confidenciales de investigación. Al escribir cada una de estas historias debo sopesar mi compasión contra mi deber periodístico para encontrar la verdad. Sin embargo, en el caso de Jackie y su relato de su violación traumática, no hice lo suficiente para verificar su historia. Permití que mi preocupación por el bienestar de Jackie, mi miedo a volver a traumatizarla y mi confianza en su credibilidad, ocupó el lugar de hacer más  cuestionamientos y buscar más hechos. Estos son errores que no voy a cometer de nuevo.

La presentación de informes sobre violación tiene desafíos únicos, pero el periodista todavía tiene la responsabilidad de hacer las cosas bien. Espero que mis errores en la notificación de esta historia no silencie las voces de las víctimas que necesitan ser escuchados.”

Según la investigación fueron tres los errores que la revista pudo haber evitado: usar seudónimos, no verificar la información y la ausencia de datos que respalden o contradijeran la declaración de la muchacha en cuestión. Errores que se cometen al buscar ser los primeros en lanzar la ‘Exclusiva’.

Usando de mal ejemplo este hecho acontecido hace poco en Estados Unidos, se puede aprender qué NO hacer al momento de la elaboración de un reportaje o noticia. Y para que puedas tenerlos en cuenta y te ayuden a desarrollar mejor tu trabajo como periodista dale clik aquí.