Mi rostro profesional

Mi rostro profesional
Por Marushka Ríos Guevara

 

Hoy en día el CV ya no es un resumen de nuestra historia laboral, ahora es una herramienta de marketing personal que nos ayuda a medir cómo está nuestra empleabilidad, en relación a la posición que ocupamos; es decir, si tenemos los conocimientos, experiencia y habilidades necesarias para llevar el puesto que deseamos de manera óptima. Si estamos pensando en hacer algún cambio o en proyectar nuestra carrera, también nos ayuda a ver si tenemos los logros suficientes y los estudios necesarios para lograr finalmente esa posición tan deseada.

Un CV debe ser corto y conciso, no debe tener más de dos páginas y debe contar con cinco partes. Aquí te dejamos algunos puntos a tomar en cuenta.:

  1. Encabezado: En él va nuestro nombre, apellido y datos como teléfonos y correo electrónico donde nos pueden contactar.
  2. Posicionamiento: Debe de tener de tres a cuatro líneas máximo que nos ayudarán lograr hacer el mach con nuestro objetivo laboral, es ahí donde ponemos cuál es nuestra ventaja competitiva, es decir, qué nos diferencia para ser el candidato ideal para la posición.
  3. Experiencia laboral: Tenemos que describir el puesto en el que nos encontramos trabajando actualmente -si fuera el caso- detallando nuestras responsabilidades y logros y todos los trabajos anteriores, bajo la misma explicación.
  4. Otras actividades: Son actividades relacionadas a nuestro objetivo laboral. Por ejemplo si vas a una concepción de tesorería y eres tesorero de la junta de tu edificio sería bueno ponerlo.
  5. Estudios: Aquí van los estudios de pre y post grado del más reciente al más antiguo, también podemos añadir tanto seminarios y cursos que hemos tomado que aún están vigentes.

El CV tiene que estar impecable y siempre es bueno pedir ayuda a alguien para que lo revise y tenerlo siempre actualizado. Recuerda que tu foto debe ser actual y en fondo blanco.