Marli Pissani: La radio no es ir, encender el micrófono y luego apagar

Marli Pissani: La radio no es ir, encender el micrófono y luego apagar
Por Fátima Yataco (@fatima_yataco).

¿Cuéntales a los chicos qué es el voice over?

Son las personas que reconocen ciertas radios, los locutores institucionales por así decirlo. En mi caso fue una transición porque dejé de hacer programas pero como estoy dentro de CRP Medios y Entretenimiento, me quedé como la voz femenina de Radio Oasis; mi voz todavía sigue dando la hora o noticias, algunas piezas de producción y si hay auspicio o compra de productos como menciones, mi voz sale por ahí.

Sonorama es una radio nueva que inició en octubre y nació a pedido de la falta de medios que difunden el rock local. Hace casi 1 año hubo un grupo de músicos que quiso ver el tema de movilizar a las radios, a los medios de comunicación y apoyo del material. No somos una AM o FM, somos una radio por Internet, se está colocando un precedente de que existe una radio completa que viene trabajando tal cual se trabaja en otras radios con música local las 24 horas del día. Ponemos todos los géneros que sean dentro del formato juvenil y el formato más rockero. Es rock y pop, pero íntegra nacional. Se cubre esa necesidad de los músicos.

¿Por qué es tan difícil para las bandas locales ingresar a las radios? ¿Por qué el apoyo es notoriamente a la cumbia y la salsa?

Parte de lo que les explico a mis alumnos es que la cumbia y la salsa ocupan gran parte del mercado. Es mucho más amplio, más popular, más masivo. En Chile y Argentina está más segmentado y el rock es masivo.

El rock en nuestro país es un lunarcito. Las radios, por las fórmulas que manejan no prueban mucho, se van para lo seguro y lamentablemente aquí lo anglo  y la música de afuera tiene más jale y lo nacional pierde. No por calidad, porque hay muchas bandas que suenan bien. Es una suma de distintos factores también, tienes a la piratería. Hay bandas que suenan afuera porque su material está en digital, gente que se va de gira por Estados Unidos porque su producto llega a otros países, aquí no se arriesga en difusión cultural. Hay una agenda pero es muy poco. Debería haber una mano entre la empresa privada y el Ministerio de Cultura, no hay unión para luchar y promover los productos nacionales. La gente aquí es do it youself, los mismos músicos te llevan el disco, editan sus vídeos, son sus propias disqueras, propios representantes, entre ellos se dan la mano. No es algo main stream como en otros países donde la disquera se encarga de esto y tienes alguien para ver el look, las redes sociales, la producción musical; acá los peruanos hacen todos de todo.

¿Cómo comparas la radio de hace 10 años con las de ahora? ¿Hay algo que se mantenga, que sea vital y toda radio debe tener?

El locutor tiene que ser entretenido, creativo y que sepa de música. Eso se está perdiendo durante los años. Ahora los locutores son personajes públicos, comediantes, actores y yo creo que en ese sentido sí se pierde el tema importante del locutor. Ahora la voz es mucho más cálida y jovial. Lo que ha cambiado bastante es el tema de las fórmulas musicales, que se utiliza en grandes corporaciones; la programación ya está establecida, tienen una base de datosy funciona así. Ya no hay la onda donde el programador decía hoy hay un sol maravilloso, vamos a poner canciones súper empiladas. Ahora se trabaja con un reloj musical establecido y eso siento que ha cambiado, la libertad y el olfato musical se está perdiendo hace 10 años exactamente.

Las redes sociales han reemplazado el teléfono, y el tema del día ahora es #ElTemaDelDia. ¿Qué tan importante era antes el teléfono?

Yo creo que el tema importante es la interacción. Cuando tienes temas entretenidos, que se prestan a la conversación puedes utilizar el teléfono, las redes sociales, cualquier cosa que te permita estar en contacto con los oyentes. Pero lo que sí pienso es que los programas no tienen que basarse en eso, deberían estar en la capacidad de hacer un programa nuevo, entretenerte, infórmate y conectar contigo durante esas horas porque tampoco vas a sentarte a leer todos los tuits porque te vuelves más un lector de lo que otros dicen. El teléfono te permite más una conversación. Los locutores deberían dejar de lado el tema del día; hay cosas que suceden en la ciudad y está bien hay que compartirlas pero ya está bastante aburrido “el tema del día”.

¿Por qué elegiste estudiar radio?

La radio llegó a mí sin querer queriendo. Yo entré a estudiar Publicidad y Cine a la Universidad de Lima, pero me acuerdo que en el 2002 salió un casting para Radio América. Yo en el colegio sabía más sobre los discos de Green Day que sobre historia del Perú, entonces siempre había estado en sintonía con lo último en música y bandas, soy de la generación que creció con el MTV musical, información de noticias y conversaciones con los músicos. Entonces cuando escuché el casting me encantó, empecé como practicante comprando el café, armando programas y eso le comento a mis alumnos, nadie entra como gerente, siempre en medios de comunicación el practicante se las lleva todas. Necesitamos operados 25 de diciembre, 1 de enero… va el practicante. En radio América iba entendiendo el proceso cuando salía una nueva canción y mi jefe me decía que no porque debía ser probada y esperar un tiempo.

Hice producción de algunos cortos, trabajos en audiovisuales, en agencias, eventos BTL hasta que después de unos años cuando cerró la radio me topé nuevamente con Studio 92 para hacer un programa, iba mucho con el tema de mi edad (chicos universitarios) y ahí me quedé 6 años, aprendí muchas cosas sobre conciertos y eventos masivos, giras nacionales, visitas en provincias, me enriqueció muchísimo.

Llegó un momento donde necesitaba un cambio, yo sentía que la música ya no era acorde de lo que yo escuchaba de mi edad. Creo que a partir de cierta época es chévere dirigirte a los jóvenes, pero también debes abrir un poco el espectro para ser más versátil.

Hablando de MTV y la cultura musical, en la parte radial ¿Cuáles han sido tus referentes?

Cuando tenía 16 años había un programa buenísimo conducido por Guillermo Zavala que se llamaba Dilo y Díselo, era ocurrente, me parecía genial que hacía sus viernes de regalo. Si lo querías conocer ibas los viernes de 6 a 7 y le llevabas un regalo, era el pre twitterton. Era un tipo muy ingenioso e inteligente, cuando cambió a televisión no le fue muy bien, debió quedarse en radio porque cumplía todos los estándares. Estuvo en Ke Buena y RPP haciendo Los que Más Saben, que lo hacía divertidísimo porque les metía onda a los chicos. Es uno de los buenos recuerdos radiales que tengo.

Marli, pasando a temas personales, definitivamente lo que más llama la atención es tu look. Muchos alumnos me preguntan si conozco a la “profesora de cabello azul” y me interrogan sobre ti, sobre quién eres. ¿Por qué el cabello azul?

Una de las cosas que como mujer me caracteriza: me aburro muy rápido con la uniformidad, le tengo horror a lo que se ve cotidiano y eso se refleja en mi pelo. Cada 6 meses voy cambiando, he tenido el pelo rojo, mechones rojos intensos, fucsia, verde, naranja, magenta, he regresado al azul después de 10 años. Cuando tenía clases de diseño y veíamos los colores todos agarraban mi pelo, decían que era la chica CYMK. Siempre me gustaron los colores, me pintaba el pelo desde los 15. En mi casa nunca fue un tema de preocupación, yo sacaba buenas notas, era buena en el colegio, estaba en primeros puestos, luego ingresé a la universidad entonces no me decían nada.

Mi ropa tampoco fue un problema en mi casa. Siempre me gustó la onda rocker, la onda pin up también me encanta, tengo mi colección de vestidos y todo. Me encanta ese concepto de los 60’s y las pin up girls. Con el tiempo claro vas aprendiendo cuál es tu estilo y puedes llevar un vestido elegante sin dejar de ser tú misma. Si bien es cierto hay estándares para ciertos lugares creo que marcar un estilo es bien importante. Cuando entré como profesora me preocupó de repente el pelo, pero yo quiero envejecer así y creo que las cosas físicas comunican algo pero no te definen. Tampoco voy a venir a clases con mi polo roto de Sex Pistols o mi mini falda porque no me voy a un concierto.

¿Qué tal te parecieron los temas cuando te propusieron dictar el curso de Locución Radial?

Me parecen buenazos y ya voy en mi cuarta clase. Trato de hacer un match con los temas que ya vemos en la carrera profesional y son muchos puntos importantes para saber el qué, cómo y también el dónde. No es que las canciones se ponen solas o por poner; tienes que saber qué estilo, qué público te escucha o cómo está determinado, cómo se marcan los tiempos. No es llegar y ponerte a hablar 4 horas, tienes un tiempo, una línea editorial y lo que me parece muy bueno es que enseñamos cada tipo de programa que hay para que los chicos reconozcan los diversos estilos. A veces no te gusta la música de una radio, yo por ejemplo estaba en una radio juvenil y la música no era mi favorita pero igual uno va con noticias musicales, entretenimiento, conversatorios. Siempre se trata de buscar el locutor que tenga conexión musical; no basta solo con ser entretenido o el chico que hizo claun; es conocer de lo que estás hablando, dar información, dar opciones también para que el espectro musical se abra más. La parte beneficiosa del locutor es: si sabe de música, tiene buena voz, muy desenvuelto, mucha onda y tema de conversación, entonces candidato fijo para locución.

Les explico también que no solo hay un tema de estar detrás del micrófono, hay varios locutores que también son jefes, que son post productores o productores y también hay un equipo de publicidad y creatividad. Para que se den cuenta que todo el trabajo es un íntegro y se complemente y sale en un producto que es al final la radio. Lo importante es explicarles que uno debe estar involucrado en todo el proceso radial; marketing, auspicios de conciertos, animaciones de eventos, post producción también y la línea musical; cómo definir un reloj musical, qué canciones pones. La radio no es ir, encender el micrófono y luego apagar.

Me gusta que ISIL te permita compartir tu experiencia laboral, me encanta cómo está diseñada la currícula, que ayuden a los chicos en sus prácticas, fomenta el desarrollo personal, el compromiso, responsabilidad y dedicación.

¿Qué es lo más importante que crees que los chicos deben conocer en tu curso?

Que si te dedicas a la radio –o a lo que sea- te dediques con mucho feeling y dedicación, que te preocupes porque tu producto sea algo de calidad. Que exista una preparación, algo que se está perdiendo en las radios, eso de hablar de lo cotidiano está haciendo que los locutores no se preparen mucho. Es importante escuchar a una persona preparada, que sepa lo que está diciendo, que lo comunique bien para que se sienta que el producto sea de calidad. No todo te lo pueden dar las redes sociales, el teléfono o el periódico.

¿Algo insólito que te haya pasado estando al aire?

Tengo como 5 temblores acumulados, me quedé encerrada en la cabina y no podía salir. Creo que lo más gracioso es que hay gente que piensa que tú vives en la radio y que estás ahí las 24 horas del día, me pasaba que me escribían de madrugada y preguntaban dónde estaba. Un chico una vez llamó en la noche y yo estaba ahí porque salíamos para un concierto y contesté y me dijo ¡Yo sabía que estabas ahí! Es como cuando eres chiquito y piensas que todos viven dentro de la tele.

Me ha pasado que dos loquitos obsesivos me perseguían, uno de ellos se averiguó mi teléfono, me llamaba a cada rato, fui a la comisaría a poner la denuncia y todo. Cuando pasó eso me dijeron que me había graduado como locutora y tenía mi primer gran stalker. ¡Estaba graduada!