Israel Ubierna: La perseverancia da como fruto el éxito

Israel Ubierna: La perseverancia da como fruto el éxito
Por Roxana Mendoza

 

Israel cuéntale a toda la comunidad de Comunicación Integral en qué trabajas y cuáles son tus funciones.

Actualmente trabajo en el departamento comercial de una empresa que hace seguimiento y análisis de información. Además de eso, en la empresa me encargo de los planes estratégicos y de negocio con visión a futuro. Proyectos de desarrollo de expansión; ya sea Europa, Norteamérica o cualquier parte del mundo.

Tener un contacto con el cliente -en este rubro en particular- es muy complicado porque lo que hacemos no lo hacen muchas empresas y las que lo hacen, no tienen la amplitud que se necesita para educar a un cliente y decirle: “No, lo que estás haciendo está mal, deberías orientarte hacia este punto o ten cuidado con este contexto” Entonces es complicado cuando quieres ser un pionero y salir de ese paradigma o parámetro que te estipula el mercado.

La otra complicación es que hoy te puedes reunir con el director de una minera, después estás con alguien de una pesquera y luego con un político y es necesario saberlo todo y a fondo porque si te hacen una pregunta, no puedes decir: “Ahora investigo y te mando un correo”.

¿Cómo fue tu inicio en esta empresa?

Mi camino fue un poco extraño; yo comencé haciendo planes de comunicación para empresas que necesitaban la ayuda sobre asesoría en comunicaciones y la empresa cambió su rubro y cuando eso sucedió, me quedé en el aire y abrí un departamento que se llamaba planificación. La complejidad de eso fue que tuve que aprender a programar, aprender cómo trabajan los sistemas, las bases de datos y me metí completamente en eso durante seis meses. Luego pasé a ser gerente de producción donde tuve que aprender temas sobre ingeniería vinculada a procesos y flujos. Me dieron una gerencia que se llama Media Intelligence, que es la sumatoria de un gerente de producción con uno de proyectos, ahí comencé a viajar porque empezamos a expandirnos fuera del país, eso también fue una complicación, pero siempre pensé que no hay nada imposible. Si me decían que programar era para solo ingenieros, porque tenían una mente más desarrollada, yo lo quería aprender en una semana  y no importaba lo que costara. Como todo, han sido retos y ahora trabajo en el área comercial y ha sido una súper experiencia.

¿Qué aspectos consideras que te han ayudado en esta línea de carrera y en general en tu vida laboral?

La perseverancia es el fruto del éxito, no se trata de que algunos nacen siendo genios y algunos no, yo siempre digo que todos nacemos siendo genios pero algunos perecen ante la mediocridad, todos podemos lograr grandes cosas…no somos diferentes de Bill Gates o del chico que acaba de encontrar cómo identificar el cáncer al pulmón, no somos diferentes a ellos, la diferencia es que ellos lo intentan y se comprometen y creo que eso ha sido algo que me ha ayudado mucho y sobre todo creer que puedes hacerlo.

Todo alumno cuando está en los últimos ciclos se cuestiona sobre las prácticas. ¿Te fue difícil conseguir trabajo?

No fue difícil. Realicé mis prácticas pre profesionales en LAN y te digo que no fue difícil porque muchos profesores, por no decir todos, tienen un puesto como gerente o son dueños de sus propias empresas y si tú eres bueno en Isil, los profesores no solo te dan prácticas sino que te ofrecen trabajo. Por acuerdos de confidencialidad no puedo contarte cómo fueron exactamente mis prácticas en LAN, pero prácticamente para mí fue como brindar una asesoría de temas internos y yo tenía la etiqueta de estudiante y además de instituto… entonces la gente dice ¿Cómo es que este estudiante de instituto puede hacer este trabajo? Y es que no importa de dónde vienes sino lo que quieres lograr.

Por qué comunicaciones y por qué Isil.

Es una historia un poco larga porque he estudiado ingeniería de sistemas, cocina, literatura por mi cuenta y cuando llegué a comunicaciones creí que era parte de un ciclo que yo quería cerrar, que es hacer todo prácticamente. Un comunicador verdadero, comprometido, puede escribir un guión, hacer una nota de prensa, un plan de comunicaciones, producir una radio, hacer un programa de televisión, crear una empresa y mil cosas más. Entonces eso me gustó mucho; poder hacer y entender un poco de todo. Para ese entonces yo comencé a estudiar muy tarde, a los 23 años y gracias a un convenio que tenía con una empresa, si yo mantenía un promedio de 17 podía estudiar gratis y en base a eso determinó que estudiará en Isil.

¿Cuál es el profesor que más recuerdas?

Yo no te diría que uno pero siempre recuerdo y tengo contacto con todos los profesores hasta la fecha. Podría decirte Mayi Galarreta, directora de la carrera, con quien llevé dos cursos y se convirtió en una muy buena amiga; siempre te daba consejos y siempre buscaba más  de ti. Recuerdo a Rosa María Cifuentes, excelente profesora; también recuerdo a Marina y a Roberto Tsukayama, me parece un capo en lo que hace, creo que tiene grandes ideas pero a la gente no le gusta que le exijan y muchos profesores que te menciono no son los más queridos quizás, porque son los que más te exigen y la gente genera rechazo. Son como tus padres; ellos te quieren, te corrigen y un profesor igual te quiere, te enseña y te corrige.

Y ahora tú eres profesor de Relaciones Públicas. Te has convertido en padre…

Por momentos es frustrante, por momentos gratificante. Gratificante porque yo soy un profesor exigente pero también trato de ayudar a los alumnos porque entiendo que el contexto educativo del país te mete en un sistema y sacarlos de ese sistema es complejo; decirles que leer es bueno para ellos es complicado porque nunca lo han hecho y generar hábitos que no tienen, es complicado. La parte gratificante viene cuando un alumno viene y te dice: “Usted ayer habló de algo y me ha impactado y quisiera hablar con usted de eso”, te piden consejos o te piden un libro y al día siguiente lo terminaron de leer.

Como ex alumno ¿Qué es lo que más recuerdas cuando piensas en Isil?

La falta de sueño porque en ese momento tenía dos trabajos: estudiaba y hacia mis prácticas. Por otro lado me encantaba exponer, pararme a hablar y exponer una idea o un plan de negocios, recuerdo proyectos que llevamos en Isil que terminaron rebotando en diarios, por Internet. Recuerdo mucho eso, los proyectos, encantaba emprenderlos y llevarlos a cabo así me quedara sin dormir días.

Algún consejo que pudieras darles a los alumnos de Comunicación Integral.

Que nunca se conformen con lo que les diga un profesor; siempre traten de ir mucho más allá de lo que crean que pueden lograr. Vale más entregar en cada pequeña cosa el 100% de ti, no poner excusas y siempre ir para adelante.