Fortaleciendo mi debilidad

Fortaleciendo mi debilidad
Por Marushka Ríos Guevara

 

Dicen que lo más difícil para una persona es hablar de sí mismo, sobre todo cuando en una entrevista de trabajo nos preguntan sobre nuestras fortalezas y debilidades. Puede que tengamos muchas de ambas pero a veces no medimos qué tanto decimos sobre los aspectos que tenemos por mejorar. Aquí te dejamos 5 tips sobre qué debes decir cuando te hacen la temida pregunta ¿Cuáles son tus debilidades?

1 – Prepara una lista.

Tenemos que ser siempre honestos con lo que vamos a decir, tanto en virtudes como defectos. Para ello tienes que haberte preparado con anticipación para que en el momento no digas algo que nunca quisiste decir, por más en confianza que estés, recuerda que estás postulando para un puesto de trabajo.

2 – Ten cuidado

Tienes que tener siempre mucho cuidado con lo que dices porque la tendencia va así: ¡Nos van a creer el 100% de todo lo malo que decimos de nosotros! Pero solo el 50% de todo lo bueno. Siempre habla con claridad y tómate una pausa para pensar lo que vas a decir.

3- Debilidades off

Al hablar de nuestras debilidades siempre tenemos que presentarlas en tiempo pasado; es decir, que ya las hemos identificado, las estamos resolviendo y que hemos tenido mejoras, no echando la culpa a nadie ni a las circunstancias. Por ejemplo puedes decir que has tenido dificultades con la puntualidad, pero que ya has tomado medidas correctivas para ello.

4- Uno es uno

Si el entrevistador nos pide que mencionemos nuestras debilidades lo tenemos que hacer, pero si nos pide una sólo damos una, si pide dos… pues damos dos. No podemos estar dando más información de la debida porque puede jugar en tu contra.

5-  No mentir

No digas ninguna debilidad que esté asociada con personas o faltas de respeto, no es que estés mintiendo -porque jamás debes mentir en una entrevista-simplemente no toques ese punto, porque recuerda que el entrevistador va a constatar la información que le des con tus antiguos jefes o compañeros de trabajo.

Siempre es bueno que converses con tus compañeros y jefes anteriores para que, lo que tú vayas a decir en la entrevista, sea coherente con la información que ellos den. Además también recuerda que reconocer nuestras debilidades es el mejor pretexto para seguir creciendo como persona y profesional.