Begoña Velasco: “Los comunicadores vivimos nuestra carrera cada día”

Begoña Velasco: “Los comunicadores vivimos nuestra carrera cada día”
Por Gonzalo Andrich

 

Begoña por favor, empiece contándonos sobre el curso que enseña en Isil, Edición de Publicaciones  ¿Qué encontrarán sus alumnos en este curso?

Es un curso de cuarto ciclo y es el que entrega la certificación del segundo año.  Aquí los chicos tienen que unirse en grupos y realizar un proyecto editorial de una revista, a lo largo del curso desarrollan el proyecto de revista, el público objetivo y un tema específico. Como este curso se lleva junto al de Diseño Gráfico, al final del proyecto imprimen la revista y hacen una presentación que sirve para la Certificación en Comunicación Aplicada. Lo que yo le digo a mis alumnos es que la labor editorial es muy  minuciosa. Por ejemplo; en radio puedes equivocarte y rectificarte en el momento, pero en una publicación ese error queda para siempre, por eso es más minucioso, eso ahuyenta a muchos. Para ser editor tiene que gustarte lo que haces y leer mucho y de todo ya que todo alimenta.

¿Qué pasa con los alumnos que quieren especializarse en áreas como producción de audiovisuales o diseño gráfico y dejan la redacción en segundo plano?

Un comunicador puede tener una especialización de acuerdo a su talento o a su inclinación natural o su gusto, ésto es bueno ya que al hacer algo que te gusta siempre sale algo excelente. Pero en estos tiempos para un comunicador donde hay tanta competencia y que el mundo de la comunicación es mucho más rápido a diferencia de otras carreras, las cosas cambian mucho, lo que hace 5 años era ley , hoy en día ya no sirve para nada. Uno tiene que saber de todo. Por ejemplo un alumno me dijo que era un especialista en audiovisuales, le puse el caso de que él presentaba un corto en el Visualiza y va el Ministro de Educación con un delegado de la Unicef, al final al delegado le gusta el proyecto y le dice que financiaría su próximo corto y que necesitará  el guión para mañana. Yo le pregunté a mi alumno ¿De qué te sirve ser un excelente editor audiovisual si ni siquiera puedes escribir 2 párrafos de un guión coherentemente? Lo que tiene que hacer un comunicador es alimentar su disco duro con películas, revistas, teatro, libros y todo tipo de arte y de expresiones culturales como talento humano.

Hablemos de lo más rico en el mundo: comer. ¿Cómo se especializó en el periodismo gastronómico?

Todo comenzó cuando estudiaba en la universidad, un ciclo tuve que dejar de estudiar por un tema coyuntural y una amiga me ofreció  un trabajo de practicante en una revista. Eran tiempos difíciles a finales de la década de los 80’s y necesitaba el dinero. Cuando regresé a la universidad y acabé especializándome en medios digitales, me ofrecieron 2 trabajos: uno era de ayudante de producción y el otro era de practicante super junior en una revista. Cuando me di cuenta de que el trabajo de ayudante de producción era inflar globos y coordinar el catering, decidí meterme como periodista. Hice trabajo de todo tipo desde ese momento, desde memorias de una empresa metalúrgica hasta revistas médicas, aunque la mayoría de trabajos que realicé se enfocaron en la edición de libros gastronómicos, que también era una  pasión personal. En otras palabras, fue una feliz casualidad, ya que yo tenía en mente trabajar en radio o televisión pero una serie de acontecimientos hizo que terminara siendo periodista. Uno puede tener muchos planes -y se lo digo a mis alumnos- pero uno no sabe realmente cuál es su talento. Por ejemplo, luego supe que tenía pánico escénico, he trabajado como ayudante de producción detrás de una cámara, pero delante no puedo ni hablar.

¿Cómo siente que esta especialización en gastronomía peruana aportó en su vida personal?

Me ha ayudado a conocer más nuestra gastronomía. El problema del peruano es que nos hemos acostumbrado a la comida peruana y es por eso que no la valoramos, incluso la comida casera, un locro para nosotros es algo normal pero en el extranjero es un manjar. En lo personal, investigar mas allá de la cultura general en lo que se refiere a gastronomía peruana, me ha servido a valorarla y quererla mucho más. Lo bueno es que en estos tiempos, los peruanos están valorando la comida también, una feria como Mistura hace 20 años era algo impensable.  Además que la comida peruana une a todo el país, incluso en el fútbol hay rivales pero a todos nos gusta comer rico y uno que se va al extranjero se convierte en un abanderado de la comida peruana. Y es que lo que hace extraordinaria esta comida, es que ha preservado el valor de muchas culturas a través de los siglos como la de los chinos, japoneses, italianos, españoles, etc. No como Chile, por ejemplo, que una pequeña parte de su gastronomía es autóctona y otra gran parte es de comida internacional. Antes la cocina elegante, fina y rica era la del extranjero pero ahora eso está cambiando y es ahora nuestra  propia gastronomía.

¿Cómo llegó a ser la editora de los libros gastronómicos de Gastón Acurio?

Yo empecé a trabajar como editora de libros de gastronomía cuando surgió un proyecto, el más importante realizado con Gastón, que fue el Larousse de la Gastronomía Peruana, que es un diccionario enciclopédico de ingredientes y platos peruanos  que llegó a tener más de 1200 definiciones. El Larousse original es de Francia, también existe uno español y mexicano, y es por eso que se decidió realizar uno peruano. La característica principal de éstas enciclopedias, es que se escoge a un chef emblema del país para que valide toda la información que se publica.  Hemos hecho otros libros chicos con Gastón pero el más grande fue esta enciclopedia que contó con la participación de 4 investigadores que viajaron por todo el Perú. Lo curioso es que Larousse nos pidió un diccionario con 250 definiciones como mínimo, pero un día, colocando la información en un Excel nos dimos cuenta que llevábamos más de 470.

Para terminar profesora, qué mensaje le daría los alumnos que se quieren especializar en periodismo.

Como comunicador, nunca dejamos de trabajar. Donde unos ven una casa vieja, nosotros vemos una locación para una película de terror, cuando unos escuchan una canción, nosotros decimos “ésta canción serviría en mi corto”, unos se van de viaje a disfrutar del paisaje y nosotros decimos “qué bonitas fotos tomaría aquí”. Nosotros vivimos nuestra carrera, vivimos creando, y cuando uno es periodista debe de leer mucho, siempre ser curioso y practicar escribiendo porque es la única forma de aprender a escribir.