Amor infantil

Amor infantil
Por: Maríafe Aguirre.

Tener hermanas mayores tiene sus ventajas y sus desventajas. Mi hermana Ángela María me lleva 5 años de diferencia. Siempre hemos sido unidas y nos han gustado muchas cosas iguales.

Ángela María, a los nueve años, tuvo su primer enamorado. Paolo era un chico del barrio que jugaba pelota en mi cuadra, y buscaba a mi hermana para conversar. No sé en qué momento pasó, pero me enamoré de Paolo. Pienso que fue por las cartas de amor que le escribía a mi hermana, y veía reflejadas en ellas el príncipe que había soñado.

Cuando una es niña ve películas de Disney en donde aparecen todo tipo de princesas que son rescatadas por el príncipe azul. Pues creo que yo me tragué ese cuento sobre los príncipes azules.

Paolo no era un chico muy guapo, pero era mayor y el más cercano a mí. Para poder atraer su atención empecé a recolectar flores de mi jardín, eran unas margaritas amarillas que me gustaban mucho.

Me ubiqué en el balcón del cuarto de mi hermana, donde podía ver a Paolo jugar pelota con los otros chicos del barrio. Tomé las flores y empecé a tirarlas y a gritar: “Paolo te amo”, él con cara de apenado solo seguía jugando su partido. Cuando terminé de tirar todas las flores y al ver que no obtenía la atención que yo esperaba se me ocurrió una gran idea he hice lo mismo, pero con mis juguetes. Así que puse manos a la obra cogí todos mis juguetes y empecé y tirarlos nuevamente gritando la misma frase.

Paolo vio la escena y solo atinó a recoger los juguetes y tocar la puerta de mi casa para poder devolverlos. Esto de los juguetes lo hacía varias veces y él los recogía para entregarlos, lo mismo era con los gritos que yo daba repitiendo Paolo te amo.

Cuando venía a ver a mi hermana yo también salía para poder verlo de cerca y hablar con él. Por su parte mi mamá veía venir a Paolo y siempre me decía que ya había llegado mi enamorado, y yo feliz salía a recibirlo. Ángela María no me decía nada, pero pienso que le molestaba que yo esté ahí, ya que no podía hablar tranquila con él.

Otra de mis tácticas era salir por la cuadra de mi casa con mi hermana mayor, la cual cantaba una canción del grupo “the sacados” y yo iba modelando lo más coqueta posible. Iba mandando besos volados, y claro ahí estaba Paolo jugando pelota con sus amigos.

El día de san Valentín, Paolo puntualmente llegó a mi casa para poder ver a mi hermana. Ángela María salió a verlo y se dio con una gran sorpresa, el no solo había traído un regalo para ella sino que también trajo uno para mí. Ángela María me llamó para que Paolo personalmente me lo diera, el regalo fue un perrito de peluche de color celeste. Ella recibió el mismo peluche pero en color blanco. Yo estaba muy emocionada y tomé ese regalo como una muestra de cariño.

La relación entre Ángela María y Paolo no duró mucho tiempo, lo cual era de esperarse porque eran unos niños. Mi hermana ahora tiene 29 años, está casada y tiene un lindo niño.

Al pasar los años me di cuenta que esta experiencia con Paolo fue una ilusión de niña. Ahora de grande no se me ocurriría fijarme en ningún chico que a mis hermanas les guste. Todavía recuerdo con una gran simpatía mi primer amor o ilusión, ya que es uno de los más bonitos recuerdos que tengo de niña. Este episodio de mi vida fue a los 4 años de edad, lo tengo muy presente porque siempre lo han comentado en casa, porque les parecía muy gracioso que yo saliera por el balcón a decirle en voz alta que lo amaba.